Montaje Funerario
El único lugar donde no hay nadie, pero están todos, mas que en cualquier parte. La diferencia es simple porque no se malgastan palabras, solo las hojas y algunos pájaros se manifiestan.
Uno tras otro, uno sobre otros, clasificados como las vacas, cruel final, como pueden estar tan ciegos, se alimentan de un recuerdo estúpido.
No hay valor en estas piedras que embellecen la putrefacción. Egoistas que someten una vez mas al indefenso, privando a la tierra de lo que siempre fue suyo..
Algún día habrá visitantes y todo este montaje que cuidan con esmero será absorbido desde el fondo.
Valor sentimental, ¡De que me están hablando!, una vil excusa al sistema monetario.
Funerarias, mausoleos, carrozas, enterradores, floristas, administradores, jefes de patio, curas, vendedores de nichos marmoleros que con una sonrisa en la cara estiran su manito esperando su recompensa por su gentil ayuda, que buenos son...Si estas cosas hay que hacerlas como diós manda comprenle la velita de moda y usen el color dorado tanto como lo que vale su cariño, a pero todo esto es para que no se valla al infierno el finadito, como si eso sirviera de algo o como si eso cambiara el hecho que el cuerpo se esta llenando de parásitos y gusanos del mas asqueroso aspecto y extension. Porque por experiencia propia se que el cuerpo se reduce a siete centímetros de un espeso fango color café obscuro en donde lo único que se distingue son las ropas.
Todo esto timbrado con el sello de los rituales embellecedor de realidad, un apretón de mano por el trabajo bien hecho.
Porque al final cliente callado no molesta, porque al final la muerte y la codicia es algo infinito